Hacinamiento en Colegios Públicos
Un cancer que destruye infancias
Otro caso de falsos positivos, es el que se da hoy en los colegios públicos de Bogotá. Rectores deshonestos han convertido este es su fortín de privilegios, en que los afectados son los niños. Con la necesidad de aumentar la cobertura, el ministerio de educación, a puesto políticas públicas en las cuales por cada guerrillero muerto (niño en sobrecupo) se le asigna un sobre sueldo a los victimarios (rectores) de tal suerte, que megacolegios, se han convertido en verdades campo de concentracióEs algo contradictorio, pues los rectores utilizando lenguajes pedagógicos, nos hablan de ambientes educativos, de pedagogías variadas, mezclando todo en supuestos campos. Sin tener una claridad mezclan todo tipo de pedagogías, mientras los menores y maestros se encuentran en contante peligro por varias razones: la falta de un ambiente educativo adecuado, trafico de drogas, violencias de todo tipo.
Pensemos en el ambiente escolar, en los documentos podemos encontrar que este es uno de los puntos claves en el desarrollo de su PEI. No obstante el colegio esta hacinado, con lo cual los niños no tienen espacio para jugar, no pueden moverse. Las bibliotecas, los laboratorios, los espacios de deporte son anulados por el número de estudiantes. Pero además el maestro tiene que trabajar en medio de un ambiente que deteriora su salud: ruidos, confrontaciones, estrés, etc. Peligros que además los maestros no cuenta con sistemas de protección en salud y riegos laborales.
Por otro lado en la idea de mantener el número de estudiantes, el rector que esta duplicando su sueldo, deja estudiantes, por ejemplo, que tienen trafico de sustancias de todo tipo. La ley lo prohíbe porque pone en riesgo a los estudiantes. Y esta es clara una institución educativa no puede ser centro de rehabilitación pues carece de los elementos mínimos para tratamiento. No cuenta con el personal adecuado, ni con la infraestructura o herramientas para este propósito.
Del mismo modo, los niños agresores, que coaccionan o inducen a niños a determinados comportamientos u acciones. Esto puede ser tomado como violencia sexual. Pero para mantener el cupo de estudiantes, los educandos delincuente, permanecen en la institución, para continuar con su sobresueldo, mientras pone en peligro a los menores. Y a los maestros ya que el maestro por mandato de las directivas tienen que mirar para otro lado, y por tanto es acción, omisión o extralimitación